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  • Siete empresas de Teruel se benefician del programa Exportec

    El programa Exportec tiene como fin posicionar a las empresas en el exterior a través de las nuevas tecnologías creando una página web que consiga una ubicación privilegiada en los buscadores. Desde el año pasado siete empresas turolenses de diversos sectores están inscritas a este programa y para este año se prevé que se beneficien siete más.

    El programa Exportec pretende ayudar a que las empresas turolenses consigan clientes internacionales a través de la creación de una página web atractiva con venta de productos que consiga una posición privilegiada en los buscadores. Este programa se lanzó en 2009 y dado su éxito se ha prorrogado para el año 2010.

    En el año 2009, siete empresas turolenses fueron seleccionadas para beneficiarse del programa Exportec. Estas empresas son Buar Artesanos de Teruel, Ramón Sanchez de Orihuela del Tremedal, Quesos Albarracín, Jamones El Calamochino, Comercial Bolcase, Rubén Saez y Translop.

    El gerente de la empresa consultora encargada del proyecto, Pepe Aguilar, ha explicado que se comenzó haciendo un análisis de las empresas, se les preguntó qué querían hacer en el mercado internacional y se les hizo un plan de viabilidad. “Nosotros trabajamos a fondo tanto las imágenes, como los textos”, ha añadido Aguilar.

    Pepe Aguilar ha indicado que una vez está diseñada la web lo importante es la traducción en la que “es importante que no participen traductores, sino nativos para que el mensaje que queremos transmitir sea el correcto”.

    En estos momentos ya está completado el trabajo en las web, pero falta el posicionamiento en los buscadores. “Esta es la parte más importante, ya que dura cerca de un año y medio debido a que las páginas deben estar vivas en todo el proceso para conseguir los objetivos”, ha señalado Aguilar.

    El presidente de la Cámara de Comercio de Teruel, Jesús Blasco, está convencido de que la exportación ha sido la solución para que muchas empresas no estén pasando tantos apuros económicos. Por eso, y dados los resultados que las empresas que están participando del programa han tenido, Blasco ha indicado que se incorporarán otras siete empresas más.

    Este programa está financiado al 50% por el Ministerio de Industria, el 25% la Cámara de Comercio de Teruel y el 25% restante las empresas beneficiarias.

     

    Fuente: El Gran Jamón

  • GUCO entrega sus Medallas de Oro en una gala con más de 600 invitados

    La creación de Ganadería Unida Comarcal hace 31 años supuso un antes y un después en el sector agropecuario. El sábado reconoció  la labor de sus trabajadores.

    Ganadería Unida Comarcal (GUCO) celebró en la noche del sábado su cena anual de convivencia. Más de seiscientas personas asociadas en alguna de las empresas y sociedades que aglutina el grupo se reunieron en Valderrobres. Fue en una cita al aire libre en la que se dedicaron a disfrutar y a realizar un paréntesis en los problemas, que como dijo el director del Grupo Arcoiris, Enrique Bayona, «esos vienen solos, no hay que buscarlos».

    El director dio la bienvenida recordando a los socios fallecidos y dando un mensaje optimista para sobrellevar los momentos de crisis que atraviesa el sector. «El ejercicio en GUCO ha sido brillante, con 80.000 euros de beneficio después de impuestos. Tenemos unas raíces muy sólidas y aunque la crisis dure tres años más somos capaces de poder superarla y salir fortalecidos», comunicó a los presentes. Las cifras de GUCO hablan por sí solas. Además de mantener 300 empleos, a la semana sacrifican 30.000 conejos y la cifra de cerdos se mantiene en 200.000. Bayona alertó de la bajada en la producción de los piensos aunque, aseguró, «es algo lógico teniendo en cuenta los movimientos especulativos en las materias primas», añadió. Esto ha producido que los cereales disparen en un 50% su precio. Finalizó con un mensaje esperanzador al asegurar que «hay apuntes de que los carburantes van a sufrir una bajada. Hay posibilidad de que la distribución empiece a reaccionar en favor del sector productor, del primario». El director del Grupo Arcoiris acabó pidiendo a los asociados que sigan trabajando como hasta ahora, es decir, unidos y en la misma dirección. «Con vuestra ilusión y entusiasmo sumado a la profesionalidad que demostráis vamos por el buen camino», concluyó.

    Tras la bienvenida y la cena se procedió a la entrega de Insignias de Oro GUCO. Recayeron en la Junta Rectora Saliente, por su dedicación y contribución. Los galardonados fueron Joan Ferrás, Rubén Bergós e Iván Román. Por su parte, el Grupo Arcoiris entregó su Insignia de Oro a Albert Bonfill; José Miguel Serret y José Manuel Bel. Para entregar los galardones se requirió la presencia de los presidentes de las cinco sociedades más destacadas de Grupo Arcoiris como el presidente de GUCO y del Grupo Arcoiris, Delfín Albesa; el presidente de CIAR, Rafael Ramón Lombarte; el presidente de INCO, Domingo Berge; el presidente de SOINCAR, Jerónimo Carceller; el presidente de AVIBA, Senén Pallarés; el director del Grupo Arcoiris, Enrique Bayona; además del vicepresidente y tesorero de GUCO, José Miguel Serret y Roberto Bosque.

    Reconocimiento a los trabajadores
    El Grupo Arcoiris hizo entrega además de sus Insignias de Oro a los trabajadores, que de forma anónima, demuestran su dedicación a cada una de las empresas del grupo a la que pertenecen. Se premió la labor de Laura Albiol, Rafael Querol, Sonia Traver, Domingo Mestre, Carlos Roca, Maite Celma, Gema Albiol, Anabel Lombarte, Merche Orta, Enrique Pallarés, Matilde Alejandre, Manolo Gil, Sergio Piqué y José Antonio Ramia.
    «En las empresas hay gente joven pero el problema lo tenemos en el campo», reflexionó Delfín Albesa. Recordó la importancia de la ganadería para la comarca ya que el 56% del PIB pertenece al sector e invitó a los jóvenes a «no marcharse de la tierra».

    Fuente: La Comarca

  • ARCOIRIS: Ejemplo de economía social y vertebración del tejido industrial

    Hace 30 años que la Comarca del Matarraña encontró su motor económico, industrial y social: el cooperativismo. Bajo la marca ARCOIRIS, un grupo consolidado de 21 empresas trabaja en la explotación del sector ganadero, fundamentalmente porcino y cunícola. Éste aglutina a 630 profesionales del ramo y ha generado 302 puestos de trabajo.

    Seguramente, cuando Enrique Bayona, director del Grupo de Empresas ARCOIRIS, decidió fundar esta cooperativa no se imaginaba hasta qué punto lograría vertebrar la economía de toda una comarca. En la     actualidad, El Matarraña cuenta con 18 municipios y 8.700 habitantes, cuya mayoría vive gracias al espíritu y a la filosofía del cooperativismo.

    «La gente se une por necesidad, de hecho cada uno es dueño de su propiedad y de su explotación, si bien todos deben adaptarse y reagruparse en función de las distintas necesidades de comercialización. Por lo tanto, la filosofía cooperativa de ARCOIRIS es la de una economía social y siempre se ha planteado generar empleo vinculado a personas del territorio». En estos términos se expresa el principal responsable del grupo cuando se refiere a la razón de ser de la cooperativa. Además, Enrique Bayona reconoce que ARCOIRIS «está vertebrando el territorio y, por otro lado, está muy enraizada en él, no podemos deslocalizarnos».

    El grupo está formado, en su mayoría, por empresas del sector ganadero, una actividad autóctona y de dilatada trayectoria en la zona, que habita y se desarrolla en la Comarca del Matarraña desde antaño. Sin embargo, ARCOIRIS ha sabido adaptar la tradición arraigada de la economía ganadera y agropecuaria a la actualidad. Su finalidad primera, según afirma Enrique Bayona, es la generación de «un empleo estable» que va más allá del trabajador local, pues hoy por hoy la cooperativa cuenta en su plantilla con 95 empleados inmigrantes, lo que le otorga un importante papel dinamizador de la sociedad. En este sentido, el director sostiene que los objetivos principales del grupo responden a una economía social, a la defensa del ganadero y a la mejora de su bienestar. «La cooperativa trabaja para que el ganadero pueda producir con costes baratos y comercializar su producto lo mejor posible», matiza Bayona.

    Así pues, ha logrado afianzar un grupo de 21 empresas con 630 profesionales del sector y generar un total de 302 puestos de trabajo directos. Todo ello, a partir de la unión de cinco sociedades: la fábrica de piensos y servicios GUCO, Ganadería Unida Comarcal; Soincar, dedicada a la industrialización del cerdo; CIAR, Centro de Inseminación del Porcino; INCO, especializada en la industrialización del conejo; y Aviba, cuya actividad se centra en la producción y comercialización de pollos de engorde.

    EL CONTEXTO

    El éxito del Grupo de Empresas ARCOIRIS resulta aún más admirable tras echar un vistazo al contexto en que desarrolla su actividad económica. Y es que, a pesar de las restricciones a las que se debe enfrentar el sector agropecuario de la zona, ARCOIRIS ha sido capaz de estabilizar el tejido industrial de la Comarca del Matarraña.

    Uno de los puntos más destacables es que ésta es la comarca de Aragón que menos subvención recibe de la Política Agraria Comunitaria (PAC). «Esto ocurre porque su actividad no está en el marco de ayudas europeo. No hay organización común de mercado porcino y de conejo, sino que está liberalizado y, por lo tanto, no hay subsidiación y ayuda. Éste se regula por el propio mercado», añade el director de la cooperativa, quien a su vez considera que este hecho «será positivo en el futuro». «Al ser una estructura organizada puede superar la crisis actual, aunque también es verdad que todavía nos falta un trecho largo por recorrer», opina.

    El predominio del sector ganadero en El Matarraña se pone de manifiesto a través de las cifras, ya que supone el 67 por ciento de su producción final agraria. Dos tercios de la superficie de la comarca corresponden a masa forestal y a tierras de cultivo. La agricultura es, básicamente, de secano, ya que el regadío tiene carácter residual (sólo se destina el cuatro por ciento de la superficie agrícola a este tipo de cultivo). Y la producción agropecuaria ocupa el vigésimo lugar de las 33 comarcas aragonesas con el dos por ciento de la producción final.

    Con todo, ARCOIRIS ha demostrado que la industrialización de los productos agrícolas y ganaderos del Matarraña es una alternativa de futuro, que se está consiguiendo a través de una herramienta: estructuras asociativas de filosofía cooperativa. Tanto es así, que en 2008, este grupo de empresas presume de negocios propios paralelos a la producción agropecuaria, como una agencia de transportes, dos gestorías con sede en Valderrobres y Alcañiz, una correduría de seguros y una agencia de viajes, entre otros.

    Fuente: Matarranya Digital